El latón ennegrecido que parece irrecuperable, el bronce opaco que ha perdido su fulgor, el níquel que conserva bajo su opacidad toda la elegancia de su acabado original. En el taller de la calle Cartagena hemos visto miles de piezas así, y sabemos que detrás de cada superficie deteriorada hay, casi siempre, un metal que espera.
El tratamiento de metales es una de las disciplinas más antiguas del taller. Desde los primeros años de Ángel, el abuelo electricista que fundó este negocio, la limpieza y el cuidado del metal han formado parte del trabajo cotidiano. Con el tiempo, hemos refinado las técnicas y ampliado los tratamientos, pero el principio sigue siendo el mismo: intervenir lo mínimo necesario para devolver lo máximo posible.
Trabajamos con todos los metales habituales en lámparas antiguas: latón, bronce, níquel y alpaca. Cada uno tiene su carácter, sus reacciones y sus límites. Un tratamiento equivocado puede eliminar en minutos la pátina que el tiempo ha construido durante décadas. Por eso antes de comenzar cualquier trabajo, estudiamos la pieza, evaluamos su estado y le proponemos el tratamiento más adecuado.
Hay pátinas que no se deben eliminar. Hay óxidos que son parte del carácter de una pieza. Saber distinguir lo que se debe limpiar de lo que se debe conservar es, en el fondo, la diferencia entre restaurar y destruir.
Tratamientos disponibles
Limpieza y desengrase
Eliminación de suciedad acumulada, grasa, barnices deteriorados y depósitos superficiales, con productos adecuados a cada tipo de metal.
Pulido y abrillantado
Recuperación del brillo original mediante pulido mecánico progresivo. Acabado a espejo o satinado según el diseño original de la pieza.
Barnizado de protección
Aplicación de barniz de protección transparente para preservar el resultado del tratamiento y ralentizar la nueva oxidación.
Soldadura y reparación
Soldadura de roturas, refuerzo de uniones débiles y reconstrucción de elementos metálicos dañados o perdidos.
Patinado y acabados
Para piezas que han perdido parte de su acabado original, podemos aplicar patinas envejecidas que recuperan el aspecto histórico de la pieza.
Si tiene una lámpara cuya estructura metálica está deteriorada, tráigala al taller o escríbanos con una foto. Le diremos qué se puede hacer, con qué resultado y a qué coste. Sin rodeos.